El Agave Azul: la joya más apreciada de México

El agave es la planta que se usa para crear el destilado más popular de México, el Tequila.

Tequila significa «lugar para trabajar», y es originario de un pequeño pueblo con el mismo nombre, en el estado de Jalisco, donde crece el agave. El agave azul también se puede encontrar en los estados fronterizos de esta misma área.

La planta de agave siempre ha sido sagrada para los habitantes mexicanos. Historiadores y arqueólogos afirman que los aztecas ya festejaban con sus placeres antes de la colonización española.

Para hacer Tequila, las hojas de agave deben ser removidas hasta obtener la «piña» que se llama así por su parecido con la fruta. Esta es la parte por donde se extrae el néctar de agave y donde se encuentra su endulzante natural. El néctar de agave mantiene bajos niveles de glucemia, lo que significa que puede considerarse como una bebida apta para los diabéticos.

La planta debe crecer durante al menos 7 a 10 años para que puede alcanzar su nivel ideal de azúcar, luego es fermentado y destillado. Existen diferentes variables de Tequila: el tequila añejo, el tequila reposado y el tequila blanco. Todos dependen de la cantidad de tiempo en que el licor permanece dentro de las barricas, un proceso que también influye en su coloración.

Cuando una etiqueta de tequila no indica 100% de agave, significa que se ha agregado una proporción de azúcar proveniente de fuentes externas y, por lo tanto, no puede ser considerada como una marca de calidad.

 

No conduzca bajo los efectos del alcohol. Consuma con moderación