¿Lo sabía? Mezclar alcohol y timidez puede ser mala junta

El alcohol y la timidez son dos elementos que pueden jugar en contra de una persona. De hecho, las personas tímidas tienden a sentir altos niveles de ansiedad tras consumir cantidades significativas de alcohol. A su vez intentan beber más para contrarrestar esta sensación de ansiedad.

Para comprobar este hecho, un equipo del University College London realizó un experimento con un grupo de personas en buena salud general (mental y física). Dividieron los individuos en dos grupos, los muy tímidos y los que no lo son, o menos tímidos. Se determinó el grado de ansiedad de los participantes y mezclaron estos datos con el consumo de alcohol del día anterior.

El estudio demostró que las personas tímidas demostraron tener niveles de ansiedad más elevados tras haber consumido alcohol el día anterior. Pero en casos de poco control de las emociones estas personas tenían tendencia a consumir más alcohol para contrarrestar la ansiedad que a su vez fue provocada por el alcohol. Esto comprueba que existe un verdadero riesgo de entrar en un círculo vicioso.

Los autores consideran que su estudio proporciona un marcador potencial del riesgo de trastornos relacionados con el alcohol, con implicaciones concretas para la prevención y el tratamiento.

 

No conduzca bajo los efectos del alcohol. Consuma con moderación.