En Francia un productor envejece el coñac con una campana

Es en Saintes, donde Guilhem Grosperrin creó una campana afinada en Fa, y suena cada hora para favorecer el envejecimiento de cognac en los barriles.

En esta antigua pero joven casa de coñac, la Société Grosperrin, la campana suena también con otro propósito. Su función simbólica es recordar las personas ya difuntas que ayudaron a producir los lotes más antiguos de la bodega.

Guilhem Grosperrin se interesó en el envejecimiento sónico al descubrir este experimento realizado en España en algunos brandys. Para instalar la campana, conversó con un experto en la organización de las energías en las bodegas y viñedos. Michel Cometto, un geobiólogo.

Inicialmente, Cometto sugirió a Grosperrin de intentar con un bol tibetano. Una idea un tanto complicada para aplicar en ejercicio. Por ello decidieron fundir una campana en la nota de Fa. La selección de la nota fue resultado de un experimento nota por nota en un vaso de coñac, siendo Fa la que aportaba más influencia sobre el alcohol.

Desde entonces, la campana es accionada cada hora para activar las funciones físicas de la misma sobre el coñac.

Via Sud-Ouest.

 

No conduzca bajo los efectos del alcohol. Consuma con moderación.